Si le das un baño a una hoja
a una bien verde y gorda de agua y glucosa
en un estanque o un charco de alcohol y ácido
todo el verdor se fundirá hasta hacerse nada
nada más que el esqueleto de una crisopa
un amarfilado tul de celulosa
delineado de venas y órganos y células
en su estado vano salta a la vista estructura e infección
las cosas se aclaran al morir y vaciarse
como tal fácil es imaginar una célula sobrevivir con una linterna
ardiendo precariamente dentro del núcleo
un alma detrás de hojas de vidrio y hierro forjado
quizá una célula sea un niño envuelto en un manto
encorvado y musitando aire a la flama moribunda
consciente de que tras la luz lo único que quedará es el manto.
Traducción al español de Maite Iracheta